Copias de seguridad probadas
Automáticas, en dos sitios distintos y —la parte que casi nadie hace— restauradas una vez delante de ti para comprobar que funcionan.

Seguridad básica
Casi ningún incidente en una pyme es un ataque sofisticado. Es un correo que parecía del banco, una contraseña repetida en cinco sitios o un portátil sin copia de seguridad. Se arregla con cuatro medidas y una tarde.
Pedir diagnóstico gratuitoLas cuatro medidas
No es una auditoría de doscientas páginas. Son cuatro cosas concretas que se montan, se prueban y se dejan escritas.
Automáticas, en dos sitios distintos y —la parte que casi nadie hace— restauradas una vez delante de ti para comprobar que funcionan.
Un gestor de contraseñas para el equipo y verificación en dos pasos en correo, banca y facturación. Se acaba el post-it bajo el teclado.
Registros del dominio bien configurados para que no suplanten tu dirección, y media hora enseñando a reconocer un correo falso.
Quién entra a qué, y sobre todo quitar los accesos de quien ya no está. Es el agujero más común y el más barato de cerrar.
Qué se entrega
Al terminar tienes las medidas funcionando y un documento de dos folios que puede seguir cualquiera del equipo.
Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia, es una esperanza.
Correo, banca, facturación y tienda.
Quién entra a qué, revisable en cinco minutos.
Qué hacer y a quién llamar en la primera hora, escrito antes de necesitarlo. Impreso y pegado en la pared, porque si pasa algo no vas a poder abrir el correo.
El caso de siempre
Llega un correo del proveedor de siempre avisando de que ha cambiado de cuenta bancaria. El asunto es correcto, la firma es correcta y la factura es idéntica a las anteriores.

Cómo se hace
El trabajo es corto. Lo que lleva tiempo es que las costumbres nuevas se asienten.
Miramos qué copias hay, dónde están las contraseñas, quién tiene acceso a qué y cómo está configurado el dominio del correo.
Copias automáticas, gestor de contraseñas, doble factor y limpieza de accesos antiguos. Se hace en una sesión.
Restauramos una copia y forzamos un acceso desde otro dispositivo para comprobar que el doble factor salta de verdad.
Media hora con el equipo viendo correos falsos reales, incluidos los buenos. Es la parte que más incidentes evita.
Volvemos a mirar si las copias siguen corriendo y si alguien ha vuelto al post-it. Una costumbre nueva no se asienta en una tarde.
Preguntas
Nadie en concreto, y ese es justo el problema: la mayor parte de los ataques a pymes no eligen víctima, prueban a miles de direcciones a la vez. No hace falta ser interesante para que te toque, solo tener una contraseña repetida.
El antivirus es necesario y no es suficiente. No protege contra un correo que convence a una persona de hacer una transferencia, ni contra un portátil que se pierde, ni contra un empleado que se va con su acceso todavía activo. Esos tres casos son los que de verdad paran un negocio pequeño, y ninguno se resuelve con un antivirus.
En dos sitios como mínimo, y uno de ellos fuera del local. Un disco duro encima del ordenador se moja, se quema o se lo lleva quien se lleve el ordenador. Y la copia hay que restaurarla una vez al año para saber que sirve.
Se tocan, pero no son lo mismo. La normativa de protección de datos te obliga a proteger los datos personales que manejas, y buena parte de estas medidas son justo eso. Ahora bien, no somos asesores jurídicos: el registro de tratamientos y los contratos con encargados los lleva tu asesoría.
Miramos cómo estás de copias, contraseñas y accesos, y te decimos qué falta.